.: ECONOMIA & VIVEROS :.
E&V AGENDA GUÍA ARCHIVO SUSCRIPCIÓN CONTACTO
 
 
 
Enfermedades que afectan a los rosales
Con este artículo, iniciamos una serie de informes relacionados con las enfermedades que pueden desarrollarse en plantas de rosal, particularmente, en aquellas multiplicadas para la ornamentación de parques y jardines.
 

La mancha negra es una enfermedad común, que alcanza importancia en cultivos al aire libre. Es ocasionada  por el hongo Diplocarpon rosae (Actinonema rosae).

Se forman manchas sobre las caras superiores de las hojas, que inicialmente aparecen como puntos oscuros. Al aumentar de tamaño, se vuelven de color castaño oscuro a negro, de bordes irregulares, y llegan a alcanzar 2 a 12 mm de diámetro. Estas manchas pueden permanecer aisladas, pero suelen confluir. En ataques severos, ocupan gran parte de las hojas. Sobre las manchas, pueden observarse puntuaciones oscuras, que corresponden a estructuras reproductivas del hongo que causa los síntomas.

El tejido que rodea a la manchas se vuelve amarillo. Esta coloración amarillenta puede extenderse a toda la hoja. Finalmente, las plantas presentan caída del follaje. Al producirse la aparición de hojas nuevas, éstas pueden ser nuevamente infectadas.

Las defoliaciones prematuras y la consecuente generación de nuevo follaje debilitan a las plantas y afectan su rendimiento, lo que se traduce en floraciones menos abundantes, flores de menor tamaño y con coloración menos intensa. Además de los síntomas descriptos, la enfermedad también afecta la corteza verde de los brotes del año. Si no se controla esta patología, las sucesivas infecciones pueden determinar la muerte de la planta.

En las épocas del año en las que los rosales no presentan follaje, el hongo que causa la mancha negra persiste sobre las hojas caídas y los tallos de plantas enfermas. En primavera, ocurren las primeras infecciones, a partir de las que se forman nuevas esporas (unidades de dispersión del hongo). En condiciones de ambiente húmedo, se producen los primeros síntomas. Mientras las condiciones ambientales son favorables para el ciclo de la enfermedad, el hongo genera nuevas generaciones de esporas que vuelven a ocasionar síntomas. Las hojas enfermas que van cayendo al suelo constituyen también un foco de infección. El viento, el agua de lluvia y el riego constituyen los agentes de dispersión de las esporas.

A fin de controlar esta patología, se deben efectuar podas invernales, para eliminar las partes afectadas (en las cuales -como ya se ha indicado- el hongo perdura). Durante la primavera, se aconseja eliminar las partes afectadas y los restos de hojas caídas. Se debe evitar mojar las hojas con los riegos, a fin de no generar la permanencia de agua sobre la superficie del follaje, que es propicia para que continúe el ciclo de la enfermedad. Se sugiere mantener una fertilización balanceada del suelo y evitar excesos de nitrógeno y deficiencias de fósforo y potasio, que favorecen el desarrollo de esta patología. En el mercado, existen numerosos fungicidas que controlan eficientemente la enfermedad, siempre y cuando el control químico se complemente con las recomendaciones antes enunciadas.

Un tizón se define como la muerte generalizada y rápida de órganos vegetales. En el caso de cultivos de rosal destinados a la producción de plantas para jardines, se ha observado una gran incidencia de este tipo de síntomas en los últimos años.

La enfermedad comienza a manifestarse a partir de heridas que se ocasionan en los tallos y en las ramas por tareas de poda o corte de flores. En un comienzo, se observa una mancha de color amarillento a rojizo, que circunda el tallo y avanza hacia abajo. Se produce un amarilleo y luego la muerte progresiva del tallo, que comienza por su extremo superior. En algunos casos, se observan pequeñas fisuras que se denominan cancros. Finalmente, puede producirse la muerte de los tallos y ramas afectados, y en muchos casos, de las plantas enteras.

En estudios que hemos llevado a cabo en Buenos Aires y en sus alrededores, se ha determinado que la enfermedad es ocasionada por un complejo de hongos, que pueden actuar solos o, eventualmente,  en conjunto. Las especies identificadas hasta el momento son: Botrytis cinerea, Trichothecium roseum, Alternaria alternata, Pestalotiopsis guepini, Fusarium verticillioides y Phomopsis sp.

No existe una sintomatología específica que pueda asociarse en forma directa a cada microorganismo. Sólo se puede identificar el agente causal a simple vista cuando los signos son bien visibles y fáciles de diferenciar, como ocurre en general con el moho gris que produce Botrytis cinerea o el moho blanco rosado característico de Trichothecium roseum. En otros casos, se deben realizar estudios de laboratorio.

Al contrario de la enfermedad denominada mancha negra, en el caso de los tizones, se observa una mayor incidencia en ejemplares de rosal cultivados en invernaderos para la cosecha de sus flores, que en ejemplares cultivados para su implantación en jardines. Sin embargo, la muerte de los tallos y de las plantas es más común en plantas para jardines.

El desarrollo de la enfermedad es favorecido por las condiciones en las que crecen los cultivos, especialmente, lotes bajos y encharcados, sustratos pesados y falta de podas y manejos sanitarios adecuados.

A fin de manejar la enfermedad, se deben evitar todas las condiciones que produzcan estrés en las plantas. Se sugiere aplicar fungicidas sobre las heridas de poda o corte de flores, con una adecuada rotación de modos y mecanismos de acción, teniendo en cuenta que los agentes causales pueden ser diversos.

 


Fumagina. En este caso, toda la parte aérea de las plantas puede cubrirse con un fieltro o costra de color negro, con aspecto de hollín, debido al desarrollo de hongos de coloración oscura. Dichos hongos no se alimentan directamente de las plantas, sino que consumen las secreciones azucaradas de los insectos que atacan a las plantas de rosal, tales como pulgones, cochinillas o moscas blancas. Estas secreciones se depositan sobre la superficie de las hojas y los tallos, y son fácilmente detectables por su apariencia brillosa y pegajosa al tacto.

Los hongos causantes de la fumagina -como se ha indicado en el párrafo anterior- no son parásitos de las plantas, pero les causan daño ya que su crecimiento sobre la superficie de éstas forma una película que reduce la capacidad de fotosíntesis y, además, reducen su valor ornamental por la presencia del moho negro.

A efectos de manejar esta enfermedad se recomienda, especialmente en primavera-verano, observar periódicamente las plantas a fin de detectar tempranamente la presencia de insectos. Éstos pueden ser controlados con insecticidas disponibles en el mercado.

Fuentes:
Rivera, M.C. y E.R. Wright. (2008) Las enfermedades de las plantas. Sintomatología, Biología y Manejo. Orientación Gráfica Editora. Buenos Aires. 128 pp.
Wright, E.R.; D.E. Morisigue; M.C. Rivera y H.E. Palmucci. (2001) Enfermedades de los rosales en la República Argentina. JICA-CETTEFHO, Buenos Aires. 46 pp.
Wright, E. R. (2007) Atizonamiento del rosal: determinación de los agentes causales y control biológico de Botrytis cinerea. Tesis para obtener el título de Doctor de la Universidad de Buenos Aires en el Área de Ciencias Biológicas. Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (Universidad de Buenos Aires). 167 pp.

Texto:
Ing. Agr. Dr. Eduardo R. Wright, e Ing. Agr. Dra. Marta C. Rivera (UBA)
Ilustraciones:
Faustino Bazerque

--
 
 
 
 
El cultivo de gerberas en Mendoza
Un ensayo sobre la producción de gerberas para flor de corte nos acerca información sobre cuáles son las variedades que mejor se adaptan a las condiciones de esta provincia.
 
 
 

Alternativas al bromuro de metilo

El Proyecto Tierra Sana presenta opciones para dejar de emplear el bromuro de metilo. Esta sustancia química es utilizada, entre otras, para desinfectar el suelo y los sustratos en los cultivos florícolas y hortícolas.

 
  ACTUALIDAD
   
 
 

Mirto: Se prohíbe su producción, plantación, comercialización y transporte

Durante el pasado julio, el secretario del SENASA, Carlos Cheppi, dictó la Resolución 447/2009, por medio de la cual se obliga a implementar esta nueva medida para evitar la propagación de la enfermedad que afecta a los citrus, Huanglongbing (HLB o Greening).

   
 
 
Jornadas Nacionales de Floricultura
Durante los días 7, 8 y 9 de octubre de este año, se desarrollarán en Montecarlo (Misiones) las XI Jornadas Nacionales de Floricultura. Un adelanto sobre lo que vamos a encontrar en la tierra de las orquídeas.

   
 
 
AFIJA: “nos sentimos trabados a causa de la falta de decisiones por parte de los laboratorios”
El presidente de la Asociación de Fabricantes de Insumos para la Jardinería Argentina, Marcelo Lazzarini, habla sobre la esencia de esta entidad. Su relación con el Foro de Floricultura y el futuro de este mercado.
.
   
 
 
Facebook presenta un proyecto para la floricultura argentina
Hace unas semanas, a varios profesionales del sector les llegó (vía mail) una invitación para formar parte del sitio que promociona el proyecto Fondo Nacional para la Floricultura, del diputado correntino, Eduardo Galantini. Entrevista a su ideólogo.
   
  EMPRESAS
   
 
 

Carmen Ianni: Volver a empezar
A tres años de haberse desligado de Vivero Ianni, los hermanos Carmen y Carlos Ianni inician un nuevo emprendimiento: Arboricultura Ianni.


   
- -
 
 
 
 
 
LIBROS & ENCUENTROS
 
 
Guía de árboles y
plantas de jardín,

Rodd Tony
Bryant Geoff
$517



E&V:
Incluye tablas en las que aparecen todas las plantas.Ideal para poder compararlas.
Congreso Forestal Mundial
18 al 25 de octubre de 2009
Buenos Aires | Argentina
www.wfc2009.org

E&V:
Un ámbito propicio para
intercambiar opiniones y experiencias, con el objetivo de formular recomendaciones de aplicación en todo
el mundo.

 
 
 
SABÍAS QUE...
 
Arañas

Por Graciela Langé
Estudiante de Agronomía, UM

 
 
   
  OPINIÓN
Un camino diferente
Por Graciela J. Ríos

Aprovechar las oportunidades

Por Jordi Castan

La cadena de la producción de flores

Por Augusto Aki
 
  CONOCIÉNDONOS

“Economía & Viveros” edición mensual | Todos los derechos reservados